Una idea de danza comunitaria y de saber colectivo que necesita afianzarse como alternativa de vida, no sólo del arte sino de la cultura afro en general. Bailar en medio de la incertidumbre diaria y de la marginación, bailar a contratiempo de la carrera hacia el vacío que promueve el paradigma del consumo, bailar para vivir, vivir para bailar, como respuesta, como propuesta, como ruta y como enraizamiento, como punto de fuga y de encuentro.
Rafael Palacios, Corporación Cultural Afrocolombiana Sankofa – 2008
La tarea de construcción de una política pública cultural para la danza nos llama a internarnos en el mundo construido por la práctica, la experiencia, en efecto, la danza habita el cuerpo, es cuerpo. La danza en Colombia es vital, vigente y rica en presencia y divergencias de significado. En nuestro territorio cohabitan la danza tradicional, la folclórica, la contemporánea, la clásica, la moderna, los denominados bailes de salón, la integrada que designa aquella que propicia la expresión de la población en situación de discapacidad, la ritual de los pueblos indígenas, el baile deportivo, las urbanas de gran valor para la juventud, la danza teatro; todas estas expresiones soportan y constituyen en una permanente dinámica las identidades, lo nacional, lo popular, lo juvenil, lo urbano. Establecer, de manera concertada, la orientación y el diseño de una política para la danza en un país que la vive como práctica cotidiana desde tan diversas miradas y enfoques, se constituye en un reto de sumo interés y complejidad. Más allá de establecer pequeños compartimentos que fortalezcan las divisiones, la construcción del PND está logrando desde ya visibilizar y empoderar una gran comunidad que reconoce sus puntos en común y el hilo conductor que enlaza la vida de la danza con el oficio y el conocimiento profesional de la danza. Se trata de que cada uno se reconozca en la diversidad de las prácticas. Se trata también de deslocalizar-se para superar límites o fronteras en la búsqueda de aquello que amalgama y hacer posible la construcción de un propósito común. Una política que se pregunte, desde el hacer mismo de la danza, con la participación de sus cultores y públicos, por aquellos fundamentos que permiten que avancemos en una misma visión de Colombia como un país que baila.
Buscamos explicitar la visión y los fundamentos que comprometan significativamente a lo público con la expresión de la danza: la preservación de su memoria, la interrelación de sus lenguajes y la proyección de su generosa diversidad a través de acciones que fomenten e impacten desde el ámbito local y de manera integral la práctica, el disfrute y el conocimiento de la danza. El PND promueve la participación de otras instituciones que apropian la danza como medio de acción con las comunidades o fomentan actividades conexas a la danza. La danza esta presente desde ya en la universalización de la educación preescolar a cargo del MEN y el ICBF, en las prácticas saludables que promueve Coldeportes y danza y música son la base de la gran constelación de fiestas y festivales que engalanan a Colombia y la hacen un territorio de recorridos admirables para el turismo cultural y el disfrute de todos los colombianos: La danza es también terapia para el dolor y la mutilación. La danza es un recurso para la reconstitución de tejido social y la memoria en nuestras poblaciones afectadas por el conflicto, la danza es expresión de nuestras visiones, nuestra sensualidad. Nuestros artistas son embajadores que recorren y promueven el nombre de Colombia mundialmente cada año, muchas veces con un reconocimiento mayor que el mismo que se brinda en nuestro territorio.
Esta diversidad de funciones, es también competencia del PND. Aspiramos a que esta sea la oportunidad de conjugar las acciones y actuar con verdadera visión de nación, en torno a esta riqueza activa y maravillosa con que cuentan los colombianos.
La danza es un texto cultural, una práctica social ballet, folclor, breakdance, salsa, danza contemporánea, entre otras, son realidades de comunidades particulares en las que se producen subjetividades, se construyen identidades desde su ejercicio, pluralidades, “la identidad cultural no es una esencia establecida del todo, que permanece inmutable al margen de la historia y de la cultura. No es un espíritu universal y trascendente en nuestro interior, en el que la historia no ha hecho ninguna marca fundamental. […] Las identidades culturales son puntos de identificación, los puntos inestables de identificación y sutura, que son hechos dentro de los discursos de la historia y de la cultura. No son una esencia sino un posicionamiento. Así, siempre hay políticas de identidad, políticas de posición, que no tienen garantía total en una “ley de origen” trascendental y no problemática”1.Desde esta perspectiva, en la danza, cada lugar – género plantea un discurso, una relación de poder en la que se dan inclusiones y exclusiones, representaciones, en suma, definiciones que fijan un “deber ser”, es tarea del proceso de construcción de la política hacer evidentes los supuestos desde los que se sustenta cada discurso y así establecer una mediación para encontrar aquellos aspectos transversales que sustentan la práctica.
La política para las artes del Ministerio de Cultura, asume la formación artística como su eje fundamental, la garantía para la democratización de las prácticas, y el fomento a su competitividad. Frente este objetivo, reconociendo la dimensión cultural de la danza y el estado actual de esta práctica, la política para la danza recoge el objetivo de ampliar la base social del arte, pero redefine su enfoque ocupándose de manera prioritaria del fortalecimiento de las organizaciones y artistas de la danza. Las acciones de formación que se desarrollen serán orientadas tanto a públicos como a intérpretes, formadores, creadores, productores, gestores. La formación debe aportar a la calidad de la práctica, a su valoración y resignificación, a la redefinición de los imaginarios sociales existentes sobre la misma, posicionándola como escenario de conocimiento y espacio que integra los lenguajes del arte al tener como medio y principio al cuerpo.
El conocimiento sobre la forma de arte, es esencial para tomar las decisiones respecto a cómo atender sus necesidades, por esto, la política para la Danza parte de una construcción participativa, ejercicio didáctico para todos, meticuloso y dispendioso que sin embargo es la ruta para establecer aspectos comunes que permitan hablar de las danzas como la Danza, un saber, una disciplina, e ir conjugando un lenguaje común. La Danza requiere de atención decidida del Estado para la definición de investigaciones sobre sus lógicas y particularidades, la generación de escenarios idóneos de creación y encuentro que cualifiquen su hacer, la fidelidad y compromiso de las audiencias con su conocimiento y practica informal, la apreciación de la danza como un beneficio público desde el goce estético y la fiesta, pero también como una opción de vida de profesionales que cuente con garantías para su ejercicio y dignidad.
Los lineamientos de política para la Danza esperan no sólo ofrecer la información que haga visible las necesidades del sector ó plantear acciones para su fortalecimiento, antes bien, esperan constituise en una plataforma que articule, provoque y movilice al sector manteniendo vivo el dialogo y la reflexión sobre los fundamentos y objetivos que animan al sector de la Danza en Colombia. Buscamos reconocer y recuperar las preguntas fundamentales acerca del alma de lo que hacemos: ¿existe hoy en día arraigo de la danza en las instituciones educativas y culturales?, ¿qué anima el encuentro en torno a la práctica de la danza hoy en el país?, ¿es aún la danza un medio de conexión espiritual, de encuentro con la raíz?, ¿hay una dimensión política del oficio? ¿cuál es la misión de las instituciones de la danza hoy?, ¿qué tipo de relaciones instauramos desde nuestro oficio con la comunidad y nuestro público?, ¿cuál es el futuro de la danza y el cuerpo que imaginamos?. Estas son algunas de las preguntas que orientan el desarrollo de la política y dan sentido al plan que nos proponemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario